Si el gimnasio te estuviera funcionando,
ya tendrías el cuerpo que buscas.

MYATOM activa 14 grupos musculares en 14 minutos.

No es falta de disciplina. Es que el estímulo que has estado usando tiene un límite que ningún esfuerzo puede superar, y existe uno diferente. Ese estímulo lleva décadas en los protocolos de la élite médica y deportiva mundial. Hasta ahora no estaba disponible sin intermediarios.

No es más intensidad. Es un tipo de activación muscular diferente, el mismo que usan atletas de élite y centros médicos especializados, fabricado con ingeniería europea de precisión.

Para mantenerse fuerte, funcional y activo sin perder media vida entrenando. 86 estudios clínicos publicados en revistas científicas de alto impacto, incluyendo Nature Publishing Group, lo respaldan.

Sin gimnasio. Sin perder media vida.Con el respaldo de 86 estudios clínicos.

14 grupos musculares en 14 minutos
86 estudios clínicos
Hasta 83% menos tiempo
Fabricado en Europa
14 gruposen 14 minutos
86 estudiosclínicos
Hasta 83%menos tiempo

No es falta de disciplina. Es que el estímulo que has estado usando tiene un límite que ningún esfuerzo puede superar, y existe uno diferente. Ese estímulo lleva décadas en los protocolos de la élite médica y deportiva mundial. Hasta ahora no estaba disponible sin intermediarios.

No es más intensidad. Es un tipo de activación muscular diferente, el mismo que usan atletas de élite y centros médicos especializados, fabricado con ingeniería europea de precisión.

Para mantenerse fuerte, funcional y activo sin perder media vida entrenando. 86 estudios clínicos publicados en revistas científicas de alto impacto, incluyendo Nature Publishing Group, lo respaldan.

Hombre con equipación MYATOM mostrando el sistema sobre fondo oscuro

El 90% de las personas que van al gimnasio llevan años yendo y tienen el mismo cuerpo que cuando empezaron.

El cuerpo se adapta a todo. También al entrenamiento convencional.

Llega un punto donde más esfuerzo ya no significa más resultado. El músculo memoriza el estímulo y deja de responder. Y la única forma de superarlo sin cambiar el tipo de estímulo es aumentar la carga indefinidamente — hasta que el cuerpo o la mente quiebran antes que el músculo.

El EMS aporta un estímulo diferente. Un reclutamiento de fibras musculares profundas que el entrenamiento voluntario no alcanza con la misma intensidad. Cuando el estímulo cambia, el cuerpo vuelve a responder.

MYATOM no es el enemigo del gimnasio. Es su evolución natural.

Si alguna de estas situaciones te suena, esto se escribió para ti:

No tengo tiempo

El ejercicio queda para después. Y después nunca llega.

Me duele algo

Rodilla, espalda, articulaciones. Has probado de todo. Tu calidad de vida se va con ello.

He perdido músculo y energía con los años

La fuerza ya no es la misma. La sensación de que ya no hay remedio se instala.

Mi médico dice que necesito moverme pero no puedo

Sabes que el ejercicio es la medicina. Pero el convencional no es una opción real ahora mismo.

Llevo años entrenando y me he estancado

Has llegado al límite de respuesta del ejercicio convencional. El siguiente paso no es más de lo mismo — es un estímulo diferente.

Convivo con dolor crónico o fibromialgia

Has probado de todo. Los tratamientos convencionales no llegan donde tienes que llegar. Y la vida se estrecha poco a poco alrededor de ese dolor.

LO QUE NADIE MÁS PUEDE DARTE

No solo mejoras tu cuerpo. Recuperas tiempo de vida.

Más de 130 horas al año. Más de 5 días completos. Cada año.

En los estudios analizados, el EMS demostró un ahorro de hasta un 83% de tiempo de entrenamiento para obtener resultados equivalentes al ejercicio convencional.

Una persona que entrena 3 horas semanales dedica 156 horas al año solo a entrenar — sin contar desplazamientos y esperas. Con MYATOM, 2 sesiones semanales de 14 minutos son 24 horas al año.

Calcula tu tiempo recuperado

¿Cuántas horas semanales dedicas al ejercicio?

horas / semana
3horas
129horas ahorradas al año
5,4días de vida recuperados

Más músculo activado. Menos tiempo. Mejor ingeniería.

MYATOM activa entre un 40% y un 75% más de músculo que los equipos usados en los estudios científicos que ya demuestran la superioridad del EMS — con ingeniería de precisión y sin concesiones en ningún componente.

Y hay algo más que ningún competidor comunica bien. Muchas personas describen una activación muscular que perciben durante horas después de terminar la sesión. El metabolismo permanece elevado. La app muestra la estimación de calorías adicionales generadas en ese período. La sesión de 14 minutos hace más de lo que parece mientras dura.

Detalle de los electrodos sobre la chaqueta MYATOM
01

Cobertura muscular

Los estudios usaron equipos de 8 a 10 grupos musculares. MYATOM activa 14 grupos musculares simultáneamente, más 2 canales adicionales asignables libremente. Más músculo en el mismo tiempo. Más resultado por sesión.

CHAQUETA O PANTALÓN

Dos conexiones independientes. Parte superior, inferior o ambas. Sin configuración adicional.

Cobertura muscular
02

Precisión de contacto

Los 28 electrodos no son genéricos. Cada uno tiene una geometría específica para la zona anatómica exacta que le corresponde. El sistema de fijación interno permite ajustar la posición según tu morfología, con cada posición marcada en el tejido.

TRIPLE SEGURIDAD ACTIVA

Detección de humedad · Detección de electrodos defectuosos · Corte automático ante cualquier anomalía.

Precisión de contacto
03

Calidad de fabricación

La conexión entre dispositivo y equipación usa conectores de precisión industrial con bloqueo mecánico. Es donde la mayoría de fabricantes ahorran. Nosotros no.

PANTALLA A COLOR INTEGRADA

Cuenta atrás de impulso y pausa en colores distintos. Tiempo transcurrido y tiempo restante. Sin mirar la tablet.

Calidad de fabricación

Más músculo activado. Menos tiempo. Mejor ingeniería.

MYATOM activa entre un 40% y un 75% más de músculo que los equipos usados en los estudios científicos que ya demuestran la superioridad del EMS — con ingeniería de precisión y sin concesiones en ningún componente.

Y hay algo más que ningún competidor comunica bien. Muchas personas describen una activación muscular que perciben durante horas después de terminar la sesión. El metabolismo permanece elevado. La app muestra la estimación de calorías adicionales generadas en ese período. La sesión de 14 minutos hace más de lo que parece mientras dura.

Detalle de los electrodos sobre la chaqueta MYATOM

83%

MENOS TIEMPO

En un ensayo controlado aleatorizado de 2025, el EMS produjo resultados equivalentes o superiores a dos horas semanales de ejercicio convencional en varios parámetros de condición física.

Sánchez-Infante et al. · 2025 · Journal of Functional Morphology and Kinesiology

Ver estudio

55%

MENOS DETERIORO

18% de deterioro en el grupo EMS frente al 40% en fisioterapia estándar. Confirmado con resonancia magnética de 3 Tesla.

Kemmler et al. · 2025 · Skeletal Radiology

Ver estudio

86

ESTUDIOS

86 estudios longitudinales. Sin efectos adversos graves documentados en ninguno. En 14 categorías de condiciones clínicas. Cinco décadas de investigación consistente.

Kemmler et al. · 2024 · International Journal of Environmental Research and Public Health

Ver estudio

+9

PUNTOS CLÍNICOS

La diferencia supera el umbral de mínima diferencia clínicamente relevante en todos los dominios.

Kemmler et al. · 2024 · Scientific Reports / Nature Publishing Group

Ver estudio

AVALADO POR LA CIENCIA

86 estudios clínicos. Verificables. Públicos.

En un ensayo controlado publicado en Scientific Reports — Nature Publishing Group, 2024 — el EMS superó a la fisioterapia estándar en los cinco indicadores clave de recuperación en pacientes con artrosis de rodilla: dolor, síntomas, función diaria, actividad deportiva y calidad de vida.

Todos los estudios son públicos y verificables. Escríbenos y te enviamos el enlace directo a cualquiera.

Tengo 39 años.

No voy al gimnasio.

Y tengo el cuerpo que muchos hombres de 25 querrían tener.

Lo que estás a punto de leer explica exactamente por qué.

Retrato del fundador de MYATOM
2013

De un pueblo de 1.200 habitantes a Madrid. Primera vez fuera de casa con 26 años.

2013-2016

Primer centro. Primeros resultados. La tecnología que lo cambia todo.

2016-2017

El mercado cae. Todo se para.

2017-2024

Fabricando mi propio equipo. La lista crece. La decisión pendiente.

2024

Vendo mi parte. Empiezo desde cero. Solo.

2026

2013

De un pueblo de 1.200 habitantes a Madrid. Primera vez fuera de casa con 26 años.

Crecí en un pueblo de Valencia de poco más de mil doscientas personas. De esos donde todo el mundo se conoce y donde nadie se va a ningún lado sin un motivo de peso.

Mi padre colocaba techos. Molduras decorativas en escayola, paneles de Pladur, acabados que transformaban un techo liso en algo con carácter. Un oficio de los que se hacen con las dos manos y se nota cuando está bien hecho. Desde joven estuve con él. Aprendí que el trabajo bien hecho tiene una textura específica. Que no engaña. Que si algo no está bien hecho, tarde o temprano se nota.

Eso se queda dentro de una persona.

Luego vinieron los años duros. A nosotros, la verdad, nos fue mejor que a muchos — había semanas en que mientras otros cerraban, nosotros seguíamos trabajando. Pero hubo días en que el trabajo no daba para los dos.

Mi padre tenía una empresa que mantener. Era 2013. Yo tenía 26 años y toda la vida por delante.

Le dejé todo el trabajo a mi padre para que tuviese ingresos todos los días. Y salí por primera vez en mi vida de mi pueblo. No lo hice por valentía. Lo hice porque era lo correcto. Me fui a Madrid.

La había conocido en Valencia. Se iba a Madrid a hacer un máster en Nutrición y Entrenamiento Deportivo — formación real en salud y rendimiento físico, no una opinión, un criterio. Lo dejé todo y me fui con ella. Fue rápido. Fue impulsivo. Y resultó ser la mejor decisión que tomé sin pensarla demasiado.

Llevaba desde los 14 años entrenando. Sabía exactamente cómo se siente un músculo cuando trabaja de verdad — y cómo se siente cuando no.

2013-2016

Primer centro. Primeros resultados. La tecnología que lo cambia todo.

Un día llegó con algo en los ojos que yo reconocí de inmediato.

“Ha venido uno aquí a la universidad a presentar una máquina de electroestimulación. Tienes que verla.”

Cuando alguien con ese criterio y esa energía te dice que tienes que ver algo, vas.

Fui.

Era una tarde en la Universidad Europea de Madrid. Un aula. Varios alumnos del máster. Un hombre con acento difícil de ubicar — había vivido en muchos países, mezclaba idiomas con naturalidad — y su pareja ayudándole. Me dijo que me cambiara, que me pusiera ropa técnica ajustada debajo. Me puse el underwear deportivo, él mojó los electrodos y me colocó el chaleco encima.

Era escéptico. Llevaba demasiados años en el gimnasio para emocionarme fácil. Pero antes de que me lo pusieran a mí, ya había visto las caras de los otros alumnos cuando salían.

Era una expresión que no se fabrica. Ojos abiertos. Sin palabras. Como de alguien que acaba de sentir algo que no tenía nombre todavía.

Cuando la máquina empezó, la sensación fue extraña. Nunca habías sentido algo así en todo el cuerpo al mismo tiempo.

Y cuando subió la intensidad y llegó la primera contracción fuerte — una contracción muscular que no venía de ti sino de fuera, que alcanzaba fibras que nunca habías sentido activas de esa forma — me salió solo:

Esto no es normal.

No sabía cómo. No sabía por qué. Pero supe en ese momento que aquello tenía que funcionar. Sí o sí.

Al día siguiente lo confirmó: unas agujetas como nunca había tenido. No era dolor. Era la señal inequívoca de que algo había trabajado de una forma completamente distinta.

Salí de aquella tarde con una certeza y un plan.

Montamos un centro en un pueblo de Valencia. Ella con la nutrición. Yo con el entrenamiento. Electroestimulación y nutrición personalizada — una combinación que entonces casi nadie ofrecía. Los resultados lo confirmaban semana tras semana.

Descubrí además algo sobre mí mismo: lo que más me gustaba no era dar las sesiones.

Era el momento en que alguien se ponía el equipo por primera vez y en su cara aparecía exactamente la misma expresión que había tenido yo. Y descubrí que era bueno haciendo que eso ocurriera. Que sabía explicarlo. Que sabía venderlo.

Hubo una clienta que me marcó de una forma que no he olvidado.

Tenía fibromialgia. Vivía cerca y había oído hablar de nosotros — alguien la recomendó y vino. Era una mujer corpulenta, con dolor constante, que llegó casi sin poder andar. El centro estaba en un segundo piso sin ascensor. Subir las escaleras casi la hace desistir antes de entrar.

La primera sesión fue lo más sencillo que hemos hecho nunca. Se puso el chaleco. Se quedó de pie. Flexionó ligeramente las rodillas y dobló un poco los codos. Eso fue todo. No podía hacer más.

Pero siguió viniendo. Una o dos veces por semana.

Mes y medio después, dos meses quizá, entró un día al centro. Se sentó. Empezó a atarse las zapatillas. Y con palabras que mezclaban la alegría y la emoción nos contó que había faltado un día a entrenar.

Porque se había estado pintando sola su casa.

Me estoy pintando mi casa. Me habéis cambiado la vida.

Llevaba años sin poder levantar un brazo con normalidad. Y se había pintado la casa.

Para ella era un logro que nunca habría imaginado posible.

Eso no es marketing. Es lo que ocurre cuando la tecnología correcta llega a la persona correcta.

2016-2017

El mercado cae. Todo se para.

Los años siguientes vinieron cambios que no esperaba. El mercado se contrajo. La relación terminó. Hubo un tiempo muy difícil — el peor económicamente de mi vida. Intenté otras cosas. Nada tiraba porque yo no estaba dentro de verdad.

Leí mucho en esa época. Me ayudó. Fui saliendo.

Y cuando salí, tomé la decisión que llevaba tiempo pendiente.

2017-2024

Fabricando mi propio equipo. La lista crece. La decisión pendiente.

Monté con un socio nuestra propia empresa de fabricación de equipos de electroestimulación integral. No vendíamos los equipos de otra marca — los fabricábamos nosotros. Teníamos producto propio. Teníamos mercado.

Pero había algo que no podía resolver.

Las decisiones sobre cómo debía ser el equipo no eran solo mías. Y cuando dos personas no ven lo mismo, el producto acaba siendo siempre algo menor de lo que podría haber sido.

Yo sabía exactamente cómo tenía que ser. Cada electrodo. Cada conector. Cada detalle.

Y no podía hacerlo.

2024

Vendo mi parte. Empiezo desde cero. Solo.

En 2024 tomé la decisión definitiva.

Le vendí mi parte a mi socio. Salí.

Y empecé desde cero. Solo. Sin socios. Sin compromisos. Sin nadie que pudiera decirme que no a algo que sabía que había que hacer.

Con todo lo que había aprendido en más de diez años fabricando en este sector. Con esa lista que no había dejado de crecer. Y con una sola premisa que lo resumía todo desde el principio:

No voy a abaratar nada que no se deba abaratar.

Mi padre me enseñó eso colocando techos en un pueblo de mil doscientas personas. El trabajo bien hecho no engaña. Tarde o temprano se nota.

2026

Retrato del fundador de MYATOM

Hoy tengo 39 años. Dos sesiones semanales de 14 minutos. Sin gimnasio. Sin obsesión.

Los 86 estudios clínicos lo confirman. Mi cuerpo, a los 39 años, lo demuestra.

MYATOM está bien hecho.

Esa es la única promesa que necesito hacer.

2013

De un pueblo de 1.200 habitantes a Madrid. Primera vez fuera de casa con 26 años.

Crecí en un pueblo de Valencia de poco más de mil doscientas personas. De esos donde todo el mundo se conoce y donde nadie se va a ningún lado sin un motivo de peso.

Mi padre colocaba techos. Molduras decorativas en escayola, paneles de Pladur, acabados que transformaban un techo liso en algo con carácter. Un oficio de los que se hacen con las dos manos y se nota cuando está bien hecho. Desde joven estuve con él. Aprendí que el trabajo bien hecho tiene una textura específica. Que no engaña. Que si algo no está bien hecho, tarde o temprano se nota.

Eso se queda dentro de una persona.

Luego vinieron los años duros. A nosotros, la verdad, nos fue mejor que a muchos — había semanas en que mientras otros cerraban, nosotros seguíamos trabajando. Pero hubo días en que el trabajo no daba para los dos.

Mi padre tenía una empresa que mantener. Era 2013. Yo tenía 26 años y toda la vida por delante.

Le dejé todo el trabajo a mi padre para que tuviese ingresos todos los días. Y salí por primera vez en mi vida de mi pueblo. No lo hice por valentía. Lo hice porque era lo correcto. Me fui a Madrid.

La había conocido en Valencia. Se iba a Madrid a hacer un máster en Nutrición y Entrenamiento Deportivo — formación real en salud y rendimiento físico, no una opinión, un criterio. Lo dejé todo y me fui con ella. Fue rápido. Fue impulsivo. Y resultó ser la mejor decisión que tomé sin pensarla demasiado.

Llevaba desde los 14 años entrenando. Sabía exactamente cómo se siente un músculo cuando trabaja de verdad — y cómo se siente cuando no.

2013-2016

Primer centro. Primeros resultados. La tecnología que lo cambia todo.

Un día llegó con algo en los ojos que yo reconocí de inmediato.

“Ha venido uno aquí a la universidad a presentar una máquina de electroestimulación. Tienes que verla.”

Cuando alguien con ese criterio y esa energía te dice que tienes que ver algo, vas.

Fui.

Era una tarde en la Universidad Europea de Madrid. Un aula. Varios alumnos del máster. Un hombre con acento difícil de ubicar — había vivido en muchos países, mezclaba idiomas con naturalidad — y su pareja ayudándole. Me dijo que me cambiara, que me pusiera ropa técnica ajustada debajo. Me puse el underwear deportivo, él mojó los electrodos y me colocó el chaleco encima.

Era escéptico. Llevaba demasiados años en el gimnasio para emocionarme fácil. Pero antes de que me lo pusieran a mí, ya había visto las caras de los otros alumnos cuando salían.

Era una expresión que no se fabrica. Ojos abiertos. Sin palabras. Como de alguien que acaba de sentir algo que no tenía nombre todavía.

Cuando la máquina empezó, la sensación fue extraña. Nunca habías sentido algo así en todo el cuerpo al mismo tiempo.

Y cuando subió la intensidad y llegó la primera contracción fuerte — una contracción muscular que no venía de ti sino de fuera, que alcanzaba fibras que nunca habías sentido activas de esa forma — me salió solo:

Esto no es normal.

No sabía cómo. No sabía por qué. Pero supe en ese momento que aquello tenía que funcionar. Sí o sí.

Al día siguiente lo confirmó: unas agujetas como nunca había tenido. No era dolor. Era la señal inequívoca de que algo había trabajado de una forma completamente distinta.

Salí de aquella tarde con una certeza y un plan.

Montamos un centro en un pueblo de Valencia. Ella con la nutrición. Yo con el entrenamiento. Electroestimulación y nutrición personalizada — una combinación que entonces casi nadie ofrecía. Los resultados lo confirmaban semana tras semana.

Descubrí además algo sobre mí mismo: lo que más me gustaba no era dar las sesiones.

Era el momento en que alguien se ponía el equipo por primera vez y en su cara aparecía exactamente la misma expresión que había tenido yo. Y descubrí que era bueno haciendo que eso ocurriera. Que sabía explicarlo. Que sabía venderlo.

Hubo una clienta que me marcó de una forma que no he olvidado.

Tenía fibromialgia. Vivía cerca y había oído hablar de nosotros — alguien la recomendó y vino. Era una mujer corpulenta, con dolor constante, que llegó casi sin poder andar. El centro estaba en un segundo piso sin ascensor. Subir las escaleras casi la hace desistir antes de entrar.

La primera sesión fue lo más sencillo que hemos hecho nunca. Se puso el chaleco. Se quedó de pie. Flexionó ligeramente las rodillas y dobló un poco los codos. Eso fue todo. No podía hacer más.

Pero siguió viniendo. Una o dos veces por semana.

Mes y medio después, dos meses quizá, entró un día al centro. Se sentó. Empezó a atarse las zapatillas. Y con palabras que mezclaban la alegría y la emoción nos contó que había faltado un día a entrenar.

Porque se había estado pintando sola su casa.

Me estoy pintando mi casa. Me habéis cambiado la vida.

Llevaba años sin poder levantar un brazo con normalidad. Y se había pintado la casa.

Para ella era un logro que nunca habría imaginado posible.

Eso no es marketing. Es lo que ocurre cuando la tecnología correcta llega a la persona correcta.

2016-2017

El mercado cae. Todo se para.

Los años siguientes vinieron cambios que no esperaba. El mercado se contrajo. La relación terminó. Hubo un tiempo muy difícil — el peor económicamente de mi vida. Intenté otras cosas. Nada tiraba porque yo no estaba dentro de verdad.

Leí mucho en esa época. Me ayudó. Fui saliendo.

Y cuando salí, tomé la decisión que llevaba tiempo pendiente.

2017-2024

Fabricando mi propio equipo. La lista crece. La decisión pendiente.

Monté con un socio nuestra propia empresa de fabricación de equipos de electroestimulación integral. No vendíamos los equipos de otra marca — los fabricábamos nosotros. Teníamos producto propio. Teníamos mercado.

Pero había algo que no podía resolver.

Las decisiones sobre cómo debía ser el equipo no eran solo mías. Y cuando dos personas no ven lo mismo, el producto acaba siendo siempre algo menor de lo que podría haber sido.

Yo sabía exactamente cómo tenía que ser. Cada electrodo. Cada conector. Cada detalle.

Y no podía hacerlo.

2024

Vendo mi parte. Empiezo desde cero. Solo.

En 2024 tomé la decisión definitiva.

Le vendí mi parte a mi socio. Salí.

Y empecé desde cero. Solo. Sin socios. Sin compromisos. Sin nadie que pudiera decirme que no a algo que sabía que había que hacer.

Con todo lo que había aprendido en más de diez años fabricando en este sector. Con esa lista que no había dejado de crecer. Y con una sola premisa que lo resumía todo desde el principio:

No voy a abaratar nada que no se deba abaratar.

Mi padre me enseñó eso colocando techos en un pueblo de mil doscientas personas. El trabajo bien hecho no engaña. Tarde o temprano se nota.

2026

Retrato del fundador de MYATOM

Hoy tengo 39 años. Dos sesiones semanales de 14 minutos. Sin gimnasio. Sin obsesión.

Los 86 estudios clínicos lo confirman. Mi cuerpo, a los 39 años, lo demuestra.

MYATOM está bien hecho.

Esa es la única promesa que necesito hacer.

Los resultados no deberían ser un privilegio de quienes tienen acceso a centros de élite.

Hasta ahora lo eran. La tecnología de alta frecuencia que genera un reclutamiento muscular profundo ha estado durante décadas reservada a los protocolos de los mejores centros médicos especializados y de la medicina deportiva de alto rendimiento a nivel mundial.

Prevención de lesiones

Es la razón por la que atletas como Rafael Nadal o Roger Federer la integran en sus protocolos de prevención de lesiones — un reclutamiento muscular máximo con cero impacto articular.

Recuperación muscular

Es la razón por la que Usain Bolt la utilizó para recuperarse de la lesión muscular que amenazaba su participación en los Juegos Olímpicos de Río 2016. Y ganó el oro.

Exigencia física

Y es la razón por la que está presente en los programas de preparación física de algunas de las producciones de mayor exigencia física de Hollywood.

En todos estos casos, el acceso no era al producto. Era al centro. A los especialistas. A los protocolos. MYATOM fabrica la versión más completa y más avanzada de esa misma tecnología — y la pone al alcance de cualquier persona, por primera vez, sin intermediarios.

Uso personal

Más de diez años viendo cambios en personas reales.

Centros profesionales

Más de diez años de práctica clínica y deportiva.

Hay patrones que se repiten.

No todos los usuarios reportan lo mismo, ni con la misma intensidad. Pero estos aparecen de forma consistente:

El beneficio mencionado con más frecuencia de forma espontánea. En muchos casos los usuarios reportan mejoras significativas en las primeras semanas, aunque los resultados varían según la condición de partida y la constancia.

Mejora progresiva en tono y reducción de grasa visible, especialmente combinado con alimentación razonablemente ordenada.

Especialmente notable en personas mayores de 60. Algunos usuarios recuperan rango de movimiento que llevaban años perdiendo.

Reportado de forma consistente en distintos perfiles. Suficientemente frecuente como para que valga la pena mencionarlo.

En deportistas ya entrenados: mejoras en fuerza y recuperación que el entrenamiento convencional solo no estaba produciendo. Requiere constancia y combinación con el entrenamiento habitual.

El patrón más transformador de todos los que hemos observado. Cuando alguien que ha perdido funcionalidad recupera movimiento que creía perdido para siempre, eso no tiene nombre en ninguna tabla de datos.

Me estoy pintando mi casa. Me habéis cambiado la vida.

Tenía fibromialgia. Llegó casi sin poder subir las escaleras de acceso al centro. Dos meses después se pintó sola su casa, algo que llevaba años sin poder hacer. No podemos garantizar el mismo resultado en todos los casos. Pero sí que este tipo de experiencias es lo que llevamos más de diez años viendo ocurrir.

Nuestro compromiso absoluto con cada usuario

Un equipo construido con los mejores materiales del mercado, un sistema de acompañamiento que ninguna otra marca ofrece, y a alguien con más de diez años de experiencia real al otro lado del teléfono cuando lo necesites.

El denominador común de todo lo anterior

Dos sesiones semanales mantenidas en el tiempo.

MYATOM hace su parte. La constancia es la tuya.

Antes de seguir, una conversación honesta.

No es para ti si buscas resultados sin constancia.

Dos sesiones semanales mantenidas en el tiempo. Sin eso, esto tampoco funcionará.

No es para ti si esperas cambios visibles en dos semanas.

Los resultados son reales. Pero el cuerpo necesita tiempo. Las primeras semanas se sienten. Los cambios visibles llegan con semanas de consistencia.

No es para ti si buscas el equipo más económico del mercado.

MYATOM cuesta lo que cuesta porque está construido con componentes de una categoría específica y con un sistema de acompañamiento que ningún otro fabricante incluye. Hay opciones más baratas. No somos nosotros.

No es para ti si tienes una condición médica activa sin supervisión.

El EMS tiene un perfil de seguridad sólido y documentado. Pero si tienes marcapasos, estás en fases agudas de ciertas condiciones o bajo tratamiento médico sin seguimiento, consulta primero con tu médico.

Si ninguno de estos puntos te describe, lo que sigue es para ti.

El problema no suele ser el equipo. Es que nadie acompaña a la persona.

MYATOM es el único sistema del mercado que incluye un programa completo de acompañamiento post-venta porque hemos visto demasiadas veces cómo el entusiasmo inicial se convierte en un equipo cogiendo polvo cuando nadie está ahí.

Los tres correos que marcan la diferencia

Día 1: protocolo exacto para empezar bien.

Día 7: seguimiento personal de tu primera semana.

Mes 1: protocolo específico según tu objetivo.

Acceso a la comunidad MYATOM

Cada semana, contenido que te acompaña: protocolos de entrenamiento, nutrición que potencia el EMS, biohacking aplicado y los estudios explicados en lenguaje humano. Filtrado por alguien que lo practica en su propia vida. Tu entrada a un círculo que sigue creciendo.

Línea directa con el fabricante

No un call center. La persona que diseñó el equipo. Más de diez años de experiencia real. Disponible para todos los propietarios de MYATOM.

El problema no suele ser el equipo. Es que nadie acompaña a la persona.

MYATOM es el único sistema del mercado que incluye un programa completo de acompañamiento post-venta porque hemos visto demasiadas veces cómo el entusiasmo inicial se convierte en un equipo cogiendo polvo cuando nadie está ahí.

MYATOM PROTOCOL

Todo esto está sistematizado en el MYATOM PROTOCOL — tu plan de activación de 12 semanas. Sesiones, nutrición y biohacking diseñados específicamente para tu equipo y tu objetivo.

Valorado en 297€. Incluido con cada pack sin coste adicional.

Porque el equipo sin el protocolo es solo hardware.

Tu cuerpo no cambia solo con el entrenamiento. Cambia con todo lo que lo rodea.

El equipo activa tu músculo. Pero el descanso, la luz, la comida y el entorno en el que vives y respiras cada día determinan la mitad de tu resultado. Por eso MYATOM no termina en el dispositivo.

Cada propietario entra en el Programa MYATOM Bienestar: una colección de guías prácticas que llega mes a mes — no teoría, no relleno — y que cubre todo lo que de verdad mueve la aguja en cómo te sientes y cómo envejeces:

Qué incluye el programa de bienestar

Cómo la luz controla tu cuerpo, y cómo usar la luz del día, la luz azul y la luz roja para dormir profundo y recuperar más rápido. Cómo reducir los tóxicos invisibles de tu cocina, tu agua, tu dormitorio y lo que te pones en la piel. Cómo comer para tener energía estable todo el día. Cómo respirar para salir del modo alerta. Hidratación real. Frío, calor y resiliencia. La energía de tus células. El arte de dormir profundo. Recuperar tu atención en un mundo que te la roba. Volver a la naturaleza. Y un plan para integrarlo todo, paso a paso, sin agobios.

Un programa completo que te acompaña durante meses. El mismo conocimiento por el que la gente paga miles de euros en clínicas de longevidad — incluido con tu equipo, sin coste adicional.

Esto no es un extra de marketing. Es la diferencia entre comprar un aparato y cambiar de verdad cómo vives.

Tan sencillo que empiezas el primer día.

Pantalla de entrenamiento de MYATOM en una tablet frente a un usuario con la equipación puesta.

Te pones la equipación

Chaqueta y pantalón MYATOM. En menos de tres minutos estás listo. Conectas la parte superior, la inferior, o ambas, según lo que quieras trabajar ese día.

Eliges tu entrenamiento

Más de 50 entrenamientos guiados por avatar. Seleccionas el que quieres. El sistema ajusta los parámetros automáticamente. Tú solo tienes que empezar.

El dispositivo te guía

Pantalla a color con cuenta atrás de impulso y pausa en colores distintos. Tiempo transcurrido y tiempo restante. Sin mirar la tablet. Sin configuraciones. El dispositivo sabe lo que hace.

El dispositivo te guía

14 minutos.Hecho.

Al terminar, la app muestra las calorías de la sesión y la estimación de las generadas en las horas siguientes. Compatible con proyección en TV o pantalla.

Tu gimnasio completo cabe en un cajón. Y pesa menos de lo que crees.

Piensa en todo lo que la gente compra para ponerse en forma en casa. La cinta de correr que acabó siendo un perchero. La bici estática que estorba en una esquina. Las pesas en el garaje criando polvo. Aparatos caros, enormes, que se usan dos meses y se acaban vendiendo a mitad de precio — si es que alguien los quiere.

Y piensa también en esos cinturones de electroestimulación que se anunciaban en televisión prometiendo un abdomen perfecto sin esfuerzo. La mayoría terminó olvidada en un cajón. No porque la electroestimulación no funcione — funciona, y los 86 estudios lo demuestran — sino porque aquello eran juguetes.

MYATOM es lo contrario en las dos cosas.

Ver cómo se integra en tu día a día

Es electroestimulación de verdad, de grado profesional, que activa 14 grupos musculares a la vez. Y aun así, todo el sistema —chaqueta, pantalón, dispositivo y tablet— se guarda en el cajón más pequeño de tu casa. El conjunto completo pesa alrededor de kilo y medio. Menos que la mayoría de las cosas que cargas en el día a día.

No ocupa una habitación. No estorba. No se convierte en el mueble del que te arrepientes.

Y va contigo. ¿Te vas de vacaciones? ¿Viajas por trabajo? ¿Te mudas de ciudad o de país? Tu gimnasio entero entra en una bolsa pequeña y se va contigo. Tu entrenamiento no se queda en casa esperándote — está donde tú estés.

Toda la potencia de un gimnasio. En el espacio de una muda de ropa. Sin renunciar a nada.

Equipo MYATOM completo guardado dentro de un cajón abierto

La misma tecnología. Adaptada a quien la usa.

App Personal

Para que no tengas que saber nada de electroestimulación para obtener resultados reales

Más de 50 entrenamientos guiados por avatar. Parámetros optimizados automáticamente. Resumen calórico con estimación post-sesión. Compatible con TV.

Modo libre: activa los grupos musculares que quieras, haz el ejercicio que prefieras, ajusta solo el tiempo de sesión. Sin configuraciones adicionales. Sin tecnicismos. Sin curva de aprendizaje.

Seleccionas. Empiezas. El dispositivo te guía. Eso es todo lo que necesitas saber.

Para ti, si te reconoces en alguna de estas situaciones.

Selecciona el perfil que mejor encaja contigo.

Centros profesionales que buscan diferenciarse con tecnología real

Un dispositivo por cliente simultáneo. Control total de parámetros por grupo muscular modificables en tiempo real. Protocolos propios guardados con nombre personalizado. Retorno de inversión estimado en aproximadamente 2 meses en España con agenda al 50%.

01

Un dispositivo por cliente simultáneo

02

Parámetros modificables en tiempo real

03

Protocolos propios guardados

04

ROI estimado: aproximadamente 2 meses

¿Cuánto puede generar MYATOM en tu centro?

Un entrenador. Una tablet. Tantos clientes por hora como dispositivos tengas activos.

Cómo funciona la rotación: cada sesión dura 14 minutos más un tiempo razonable de cambio de equipación y preparación — aproximadamente 30 minutos por cliente en total. Con 1 dispositivo puedes atender a 2 clientes por hora en rotación consecutiva. Con 2 dispositivos simultáneos, a 4 clientes por hora — 2 entrenando en paralelo en cada turno.

Estimaciones calculadas sobre 2 horas diarias de sesiones MYATOM:

Estimaciones con una agenda al 50% de capacidad.

Concepto 1 dispositivo 2 dispositivos
Clientes por hora 2 4
Clientes en 2 horas 4 8
Precio sesión España 35 € 35 €
Precio sesión Europa 55 € 55 €
Ingresos diarios España (2 h) 140 € 280 €
Ingresos diarios Europa (2 h) 220 € 440 €
Ingresos mensuales España (22 días) 3.080 € 6.160 €
Ingresos mensuales Europa (22 días) 4.840 € 9.680 €
Ver variables que aceleran el retorno

Con 4 horas diarias de sesiones los ingresos se duplican. Con precios entre 50 y 80 € por sesión — habituales en centros especializados de grandes ciudades europeas — el retorno se acelera considerablemente.

Estas estimaciones están calculadas con una agenda al 50% de capacidad. Con agenda llena, el retorno es el doble de rápido.

Y hay una ventaja que no aparece en ninguna tabla pero que tu contabilidad nota: MYATOM no necesita espacio. Donde un centro tradicional dedica decenas de metros cuadrados a máquinas —con el alquiler que eso supone cada mes— tú ofreces entrenamiento de cuerpo completo con un equipo que cabe en un cajón. Más clientes por metro cuadrado. Menos coste fijo por cada persona que atiendes. El mismo servicio premium sin la carga inmobiliaria de un gimnasio convencional.

Calculamos juntos el retorno según tu mercado antes de que decidas nada.

Cada año que esperas tiene un precio. Y no se paga en dinero.

01

A partir de los 30, el cuerpo pierde masa muscular cada año de forma silenciosa. No lo notas de golpe. Lo notas el día que una maleta pesa más que antes. El día que levantarte del suelo requiere pensarlo. El día que el médico usa una palabra que no esperabas.

02

El músculo que pierdes este año cuesta el triple recuperarlo el que viene. Y llega un punto en que ya no se recupera — solo se conserva lo que queda.

03

Esto no es una técnica de venta. Es fisiología. La misma que está en los 86 estudios.

04

La mayoría de la gente empieza a cuidarse cuando el cuerpo ya les ha pasado factura, no antes. Y entonces el trabajo es el doble de duro por la mitad de resultado.

05

El mejor momento para empezar a proteger tu cuerpo fue hace diez años. El segundo mejor momento es hoy. No mañana. No cuando tengas más tiempo. Hoy — porque cada mes que pasa, el punto de partida es un poco más bajo.

No te pedimos que decidas rápido. Te pedimos que no decidas quedarte como estás sin haber entendido lo que eso cuesta.

Una sola decisión. La correcta para tu situación.

No estás comparando el precio de una máquina. Estás viendo todo lo que recibes: el equipo de grado profesional, la equipación completa, la tablet, el plan de activación de 12 semanas, el Programa MYATOM Bienestar que te acompaña durante meses, y la línea directa con quien lo diseñó. Una sola inversión. Todo incluido.

MYATOM

PERSONAL

4.500 €IVA incluido

Para uso personal

· Financiación disponible

  • Dispositivo con pantalla a color integrada
  • Equipación completa en tu talla
  • 1 underwear técnico incluido
  • Tablet Samsung incluida · app preinstalada
  • Más de 50 entrenamientos guiados
  • MYATOM PROTOCOL incluido

Prueba 30 días. Devolución del dispositivo según condiciones.

El acompañamiento personal tiene un límite. Quien diseñó el equipo atiende personalmente a cada propietario de MYATOM. Eso es parte de lo que hace funcionar este sistema — y es también la razón por la que no puede haber infinitos propietarios nuevos cada mes con el mismo nivel de atención. El acompañamiento que recibes hoy es el de alguien que todavía puede coger el teléfono cuando lo necesitas.

No es una técnica de presión. Es un hecho. Te lo contamos porque preferimos que decidas con la información completa.

Preguntas frecuentes

En los 86 estudios clínicos longitudinales analizados — con pacientes oncológicos, diabéticos, mayores frágiles y cardíacos — no se documentó ningún efecto adverso grave atribuible al EMS. MYATOM incorpora además triple seguridad activa: detección de humedad, detección de electrodos defectuosos y corte automático ante anomalías.

Tu cuerpo lleva tiempo
pidiéndote un cambio real.

MYATOM puede ser ese cambio. Si le das la constancia que necesita.

No uno más de esos que duran dos semanas. Uno que se note. Que se mantenga. Que no dependa de que tengas dos horas libres cada día.

La única forma de entenderlo no es leer más. Es sentirlo.

La tecnología que integran en sus protocolos la élite deportiva mundial, los centros médicos más avanzados de Europa, y cada vez más personas que simplemente han decidido no conformarse con lo que el ejercicio convencional les daba. Fabricada con ingeniería de precisión. Disponible por primera vez sin intermediarios.

Nosotros no vendemos máquinas. Acompañamos transformaciones.

Imagina cómo serán tus próximas 12 semanas. El primer día, la tablet ya está lista y el protocolo en tu correo. La primera sesión, alguien contigo que te lo explica todo. La primera semana, un mensaje de seguimiento. El primer mes, un protocolo ajustado a lo que has sentido. Y desde ahí, semana a semana, el equipo y el plan trabajando juntos. Sin adivinar. Sin improvisar. Sin estar solo.

Todo está preparado. Solo falta tu decisión.

Hablemos. Sin presión.
Sin compromiso.

Respuesta garantizada en menos de 24 horas.

¿Tienes interés en la distribución exclusiva de MYATOM en tu país?

En cada mercado solo hay sitio para un distribuidor. Si crees que puedes ser esa persona, cuéntanoslo en el formulario.

En los cinco indicadores clave de recuperación en pacientes con artrosis de rodilla — dolor, síntomas generales, función en vida diaria, actividad deportiva y calidad de vida — el grupo de EMS obtuvo resultados consistentemente superiores al grupo de fisioterapia estándar.

Kemmler et al. · Scientific Reports · Nature Publishing Group · 2024
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